Deje de adivinar dónde colocar las lámparas IR. Si desea obtener un caucho de alta calidad sin agotar su presupuesto energético, todo depende de dónde coloque las lámparas. En este negocio, no se trata simplemente de “calentar algo”. Se trata de controlar exactamente cómo cura el caucho, desde la superficie hasta el centro. El truco está en el espaciado entre las lámparas. Si las coloca demasiado separadas, habrá zonas frías en el material. Eso significa que la curación será desigual y tendrá que desechar cantidades grandes de material desperdiciado. Pero si las coloca demasiado cerca, el exterior del material se quemará antes de que el interior se caliente. Debe ajustar la potencia y voltaje de las lámparas según la velocidad a la que se mueve el material. Las lámparas de onda corta de alta potencia calientan rápidamente el material. Esto es útil para hojas delgadas, pero es demasiado agresivo para bloques gruesos. Hablemos sobre los equipos necesarios. Generalmente, utilizamos tubos halógenos de cuarzo. ¿Por qué? Porque son mucho más eficaces para calentar el caucho que los calentadores comunes. Un consejo profesional: preste atención a los conectores. Ya sea que use R7s o SK15, elija algo que facilite el trabajo de su equipo. Querrá un diseño que permita reemplazar fácilmente las lámparas. De esa manera, cuando una lámpara se queme, sus técnicos podrán reemplazarla en dos minutos y seguir trabajando, en lugar de pasar una hora arreglando todo el sistema. Recuerde que usar un voltaje más alto para generar más calor ejerce mucha presión sobre el cuarzo. Si los reflectores están sucios o los ventiladores de enfriamiento no funcionan bien, las lámparas se quemarán mucho más rápido. Deje de gastar dinero en calentar el aire. Esa es la forma más fácil de desperdiciar dinero. Utilice reflectores de oro o aluminio para enviar toda la energía de vuelta al caucho, donde realmente se necesita. También sugiero dividir los grupos de lámparas en zonas diferentes. Funcionar al 100% siempre es excesivo. Utilice controladores PID para ajustar la temperatura a medida que el material pasa por el túnel. Así, se evita que el material se cure en exceso y se reduce drásticamente el consumo de energía por kilogramo. Su beneficio económico será notable.