
¿Por qué hemos pasado de usar aire caliente a láseres infrarrojos para el secado de semiconductores?
Si todavía utilizas aire caliente para el secado de semiconductores, en realidad estás perdiendo tiempo. Piensa en cómo funciona este proceso: es necesario calentar toda la cámara, cada pulgada cúbica de aire, antes de que la pieza empiece a secarse. Es un proceso lento y poco eficiente.
El láser infrarrojo es algo completamente diferente. En lugar de calentar el aire, envía energía directamente a la superficie de la pieza. La energía llega al instante; no hay necesidad de esperar a que la habitación se caliente.
Evita los cuellos de botella
Todos hemos visto cómo el agua se queda adherida a las obleas y componentes durante la fase de enjuague, lo cual ralentiza todo el proceso. Cuando se utiliza aire caliente, el tiempo de secado se vuelve excesivo. Esto crea un gran cuello de botella en la línea de producción.
Por eso utilizamos lámparas infrarrojas resistentes al agua. De esta manera, se puede dirigir la energía directamente hacia la superficie de la pieza. El proceso de secado es mucho más rápido, y los ciclos son más cortos. De repente, la fase de secado deja de ser algo que todos odian; por el contrario, se convierte en un paso clave para recuperar el tiempo perdido.
Manejar los problemas relacionados con el agua
El problema es que las lámparas infrarrojas tradicionales no toleran el agua. En un entorno de enjuague, la humedad y los cambios térmicos pueden dañarlas rápidamente.
Para solucionarlo, utilizamos envolturas de cuarzo especializadas y sellos impermeables. Esto evita que el vapor llegue hasta los electrodos, evitando así que las lámparas se dañen tan rápido. Pero hay que tener cuidado con los ajustes. Si aumentas la potencia pero mantienes una velocidad lenta de transporte de las piezas, el sustrato se sobrecalentará. Se trata de encontrar el equilibrio adecuado entre la potencia y la velocidad de transporte.
Las compensaciones
Lo mejor es que ahora tienes más espacio en el suelo. Puedes eliminar esos aparatos voluminosos y esos conductos molestos.
Pero recuerda que los láseres infrarrojos solo funcionan en línea recta. No pueden “ver” detrás de las esquinas. Si tus piezas tienen formas extrañas o huecos profundos, habrá zonas frías. No basta con colocar estas lámparas sin más; hay que ajustar adecuadamente su ángulo para asegurarse de que cada gota de agua desaparezca.